Me leen...

martes, 13 de marzo de 2012

Sensatez

Ilustración de Sara Lew, Instantáneas de la realidad, para crearle una historia.




Soy pequeño y diferente, no me admiten entre mi gente... No hay problema en ser distinto, es sólo que no me entienden. Su orgullo es quemar, quieren lanzar llamas y acabar con todo a lo que puedan llegar, tampoco les entiendo, a mi me gusta mi entorno. Claro que yo llamas no puedo lanzar, sería autodestrucción, sólo soy una preciosa ilustración...

lunes, 12 de marzo de 2012

Una casa hecha de sueños


Microrrelato finalista en la V Quincena del Concurso "Minificciones en Cadena" de Triple C



"La casa entera se desplomará sobre ella", eso le han dicho, pero no lo cree.
Ella sabe más, sabe de qué está hecha su casa, recuerda cada trocito y el momento en que fue construido. Desde aquel día lejano en que su Juan, que en paz descanse, comenzó a regalarle sueños. Cada mañana al despertar tenía uno nuevo en la mesilla de noche, lo tomaba con cuidado, como si de un tierno recién nacido se tratase  y lo guardaba junto a los demás. En su continuo mecer va rememorando cada suspiro y cada regalo, toda una vida que él para ella fue creando, sabe lo que no sabrán, los sueños no se pueden desplomar.


UNA CASA HECHA DE SUEÑOS
Valoración:
Lenguaje pulcro y de sutil belleza. El título es demasiado revelador, por lo que el texto pierde fuerza hacia el final. 

Adjunto la valoración del jurado, creo que es importante tenerla en cuenta para una próxima vez. Sólo soy aprendiz...

miércoles, 7 de marzo de 2012

No me maltratarás...

Por y para esas personas que están siendo mal tratadas, no miremos a otro lado, una pequeña ayuda puede salvarles. Si sospechas, fíjate, tu atención puede salvar una vida.





 
Te creíste fuerte, superior a mi, mi vida no valía nada. Hoy, me maltrataste por última vez. Tengo heridas por todo el cuerpo, pero la que más duele, se ha roto dentro. Se que llegará mi momento, recojo unas cuantas cosas y me marcho en silencio. Seguiré mi camino a pesar del hambre, el frío y la soledad, buscaré, encontraré mi lugar. Sigo vagando sin rumbo, no me da miedo el tiempo que pase, porque en el trayecto voy descubriendo cada una de mis verdades. Puedo ver cómo mi interior se reconstruye, se fortalece, y las rozaduras en mis pies van dejando cicatrices que me recordarán cada paso que di. Hoy me miro y no me reconozco, he crecido, soy fuerte, mi corazón fortalecido abarca todo lo vivo,  un amor infinito que envuelve, surge de mi pecho y atrae hacia mi aquello que necesito.
Estás, te siento, pero no me dañarás. Ahora mi fuerza es mayor que tu maldad.
Te miro de frente, sin temor, ya no estoy sola, ¿los ves? A mi lado la sociedad, tú eres el proscrito, tú condenado serás, en la cárcel te verás. ¿Dónde quedó tu fuerza? ¿Dónde tu virilidad? Tan sólo un pobre enfermo que no supo respetar. Y es que hacen falta un par de narices... Para retarte y ganar...

lunes, 5 de marzo de 2012

Proyecto en común

Con éste relato, junto a SOY LO MAS INUTIL participé en CONCURSO MINIFICCION A PARTIR DE IMAGEN de TRIPLE C (Febrero)




Te he propuesto un reto que has aceptado, voy plantando ideas, tú, desarrollándote.
Desde entonces habito en tu corazón y cada día me levanto tempranito al salir el sol para recorrerte enterita, no dejo ni un centímetro de tu cuerpo por recorrer, no vaya a ser que otro se instale en mi lugar. Con  tus largos cabellos me ato por seguridad, estás creciendo mucho vida mía y ya casi, casi vértigo me das. Voy descubriendo como evolucionas, me voy fijando en cada parte de ti, y estoy emocionado al descubrir un manantial que surge de tu costado, creo que pronto florecerás y este poyecto se convertirá en un hermoso vergel, lleno de flores e insectos, ya los he visto crecer... Que darán vida y realidad a un hermoso jardín. Enredada en tu cuello he dejado otra vida por desarrollar, también va creciendo y ya tu cara está poseyendo. Me siento tan orgulloso de ti, de todo lo que has logrado alcanzar. Seguiré proponiéndote nuevas metas, y pronto nuestro programa terminado estará. 

¿Ganas o aprendes?

               

 


“A veces se gana y a veces se aprende

Hoy leí esta frase y me quedé pensando en ella. ¿Cuántas veces he ganado? Alguna habrá sido, pero no soy consciente de ello, entonces... Debo haber aprendido mucho. Tampoco lo tengo claro. Si cada vez que aposté me salieron los números cambiados, si cuando me tiré al abismo no encontré unos brazos que me recibieran ¿Qué ha pasado? He de reflexionar despacito para ver qué aprendí. Reconozco algunas cosas, no fue el azar el que movió mis números, salieron los que salieron, eran los míos, y con ellos mi vida fue tomando forma, convirtiéndose en lo que ahora es. Cada vez que lancé mis dados, lo hice buscando una respuesta, al no darse, pensé que todo estaba errado. Alguien se había equivocado. Pero no caí en la cuenta de que la equivocada era yo, no miraba desde el ángulo correcto. No me paré a pensar en la posibilidad de que cada vez que se lanzan los dados se abren mil puertas hacia mil posibilidades, y entra la que tiene que entrar, no siempre la que para mi sería la ideal. ¿De verdad no lo sabía? ¿O simplemente no quería saberlo? No nos gusta pensar en lo que no nos beneficia a corto plazo. Normalmente buscamos satisfacer necesidades, deseos, inmediatos. Vivimos en la sociedad de las prisas, y todo lo necesitamos para ayer. El problema es que surgen más dudas... Vamos a ver... He dado por hecho que descarto el azar, pero... ¿Lo puedo descartar? Esto lo complica todo un poco más.

sábado, 3 de marzo de 2012

Tiene precio


Pedías libertad, la pedías a gritos, querías a toda costa recuperar tu vuelo. Desplegaste tus alas al viento, y volaste alejándote del suelo. Pero olvidaste que al alzarte lejos, dejabas en tierra todo lo bueno. A veces no valoramos lo que más nos conviene. No lo vemos por frecuente, como día a día está presente, deja de ocupar un lugar preferente.
Ya desde lo alto y ganando perspectiva, viste cómo brillaba en la lejanía; bajaste en picado, arriesgando la vida, supiste desolado que no llegarías; y entre tus plumas gastadas, perdiste tu cielo. Como oro dorado resbaló entre tus dedos. Y es que, nadie te previno... La libertad tiene su precio.

jueves, 1 de marzo de 2012

Las no comprendidas, una reflexión...




Soy una mujer, feliz de serlo. Me sorprende cómo es tan complicado para los hombres comprendernos. Suelo oír siempre el mismo comentario, ¡mujeres, quién las entiende!.
No es tan difícil, lo que ocurre es que no es algo que suceda sólo con desearlo, pero... ¿Lo desean realmente? ¿Quieren comprendernos? Sinceramente, lo dudo.
Para conocer a una mujer tienes que mirarla a los ojos, tratar de ver su esencia a través de su mirada, los ojos hablan solos, sin necesidad de preguntarles. Y tendrás que estar dispuesto a sacrificar algunas cosas, no muchas. Si sabes hacerlo, no tendrás que sacrificar casi nada, pero de eso te das cuenta después, en principio te da la sensación de que todo van a ser sacrificios y pérdidas. Pero esa sensación es fruto de tus propios miedos, los miedos a perder tu identidad, tu virilidad, miedo a dejar de ser como hasta ahora has sido, o a que los demás te vean diferente. Si cada vez que vas a actuar tienes en mente ¿Qué pensaría tal o cual, o estos o aquellos, si me viesen en esta situación? Claro, así, no, así no conseguiremos avanzar. Si deseas conquistarla, si deseas conocerla y comprenderla (por cierto, única forma de conquistarla realmente), tendrás que actuar solo, por ti mismo, desde el corazón, deja que sea él quien te guíe, sabe mucho más que tú de todo esto. Si te apetece verla, llámala, aunque recibas un no por respuesta, dile las ganas que tienes de estar con ella, lo que te gustaría hacer y compartir, si insistes, la verás, y será el comienzo. Escúchala, permite que te cuente lo que desee y disfrútalo, que vea  cómo disfrutas mientras la escuchas, que sienta que estás ahí con ella, y no mirando el fútbol o pensando en las musarañas, eso a nadie le gusta, a ti seguro que tampoco. Le gustará que le cuentes tus cosas, cómo vives, lo que te gusta, lo que haces o dejas de hacer porque ya no te atrae, y sobre todo le gustará que hagas planes para los dos, cosas que hacer, momentos que compartir, eso le hace sentir que forma parte de tu vida, que tú así lo deseas. Ya veré si esta reflexión tiene continuación. ¡Habría tanto que decir!