Para los Viernes creativos de Fernando Vicente
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Imagen de Christian Martin Weiss |
Un timbre en la noche. Sobresaltada alargo el brazo para alcanzar el
teléfono. Tu voz, al otro lado, suena temblorosa. Sin encender la luz me acerco
a la ventana, ahí estás, mojado como un cachorro desvalido. Te indico que
pulses para abrir, mientras preparo ropa seca y una toalla.
Vida ejemplar, casa en la mejor zona de la ciudad, trabajo generosamente
remunerado, amigo ideal, divertido, generoso. Ese eres tú, querido mío, el
hombre perfecto.
Mientras vas quitándote la ropa húmeda, observo tus hombros anchos, tu pecho
musculoso, tu vientre terso. Voy desnudándome contigo. Sólo yo puedo ayudarte,
tan sólo conmigo compartes tu secreto. Es mi piel la que te tranquiliza, mis
manos las que te relajan, en noches como esta vuelves a aquel tormentoso día en
el que fuiste abandonado, entre mis piernas revives la experiencia, fluyes
entre mis humedades, retozas hasta la extenuación y te duermes sorbiendo mi dedo,
rememorando aquel chupete que olvidaron al dejarte.
© Yashira 2014
Precioso, Yashira!
ResponderEliminarGracias Mariano,un placer tenerte por aquí.
EliminarEse momento delicado donde se cruzan dos momentos de la vida de un personaje están expresados con un ternura exquisita. Saludos.
ResponderEliminarQué bueno tu paso por mis letras Nel, un placer y una alegría recuperar comentarios de alguien a quien tanto admiro.
EliminarSaludos.
Hombre y niño que dulcemente tu protagonista acepta y ama.
ResponderEliminarImpecable relato.
Besos muchos
tRamos
Gracias Tramos, un placer tenerte por aquí. Tus palabras me alegran.
EliminarBesos.
Yashira, me ha parecido un excelente relato.
ResponderEliminarTu fluidez en el lenguaje, hace que tu historia nos lleve hasta el final con exquisita delicadeza. Con mucho contenido psicológico, que ya de por si sugiere la foto.
Un saludo
Agradezco tu palabras Anna. Con una foto así, como bien dices, el contenido psicológico no podía faltar.
EliminarSaludos afectuosos.
Muy bueno, Yashira...
ResponderEliminarLe has dado a la fotografía una lectura tierna que no esconde la frialdad que hubo de vivir el protagonista.
Insisto: muy bueno tu relato :)
Un abrazo.
Gracias Ximo, agradezco tus palabras, pero ante todo agradezco tu visita.
EliminarUn abrazo.